Donde había una orquesta de 5.000 euros ahora se busca una de 3.000 y si no llega, una discomóvil. Menos toros cerriles y menos jotas y parques infantiles. Son la traducción de los recortes presupuestarios en los programas de las fiestas patronales de este verano en muchos pueblos. Las comisiones y ayuntamientos se afanan por echar imaginación donde no llega el dinero e intentar en lo posible que se mantenga el número de días aunque baje la calidad y el número de actos.
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Fuente: Diario de Teruel (02/08/2011)









